Hoy hablaremos de la Equinoterapia, una terapia alternativa para mejorar la calidad de vida de los discapacitados.
¿Qué es la Equinoterapia?
Es un tratamiento, terapéutico, educativo y recreativo. Contribuye a mejorar significativamente las condiciones del desarrollo paico-físico social de las personas con discapacidad y con necesidades educativas especiales, para una mejor calidad de vida. Así, con el caballo, se producen avances reveladores en las áreas psicomotora, psicológica, de la comunicación y el lenguaje y en el campo de la socialización.
¿Para quiénes se recomienda la Equinoterapia?
La Equinoterapia está recomendada para personas con discapacidad, del aparato locomotor, mental, parálisis cerebral, sensoriales y otras patologías que la clínica médica considere conveniente como terapia de rehabilitación.
Con el término genérico Equinoterapia (o Hipoterapia) se denominan diversas técnicas orientadas al tratamiento de personas con discapacidad, en las que el elemento central es el caballo.
Para que se pueda hablar de Equinoterapia se requiere la participación de un equipo pluridisciplinario, configurado en función del tipo de Discapacidad a tratar.
El contacto con el caballo proporciona múltiples sensaciones que influyen positivamente en los ámbitos social, sensorial y motriz.
El término Equinoterapia hace referencia a las diferentes modalidades terapéuticas donde el caballo es el instrumento mediador de las mismas, así, nos encontramos con:
La Hipoterapia: ésta consiste en aprovechar los principios terapéuticos del caballo para tratar a personas con discapacidades físicas, ya sean congénitas o adquiridas. Se basa en aspectos como la transmisión del calor corporal del cuerpo del caballo a la persona, la de impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional. Las sesiones son dirigidas por un fisioterapeuta especializado en este método.
La Equitación Terapéutica: A través del contacto con el caballo y de la motivación que éste genera, la equitación terapéutica intenta buscar diversas soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad, partiendo siempre de la posibilidad de educabilidad. La equitación terapéutica aumenta la motivación, estimula la afectividad, mejora la atención y concentración, estimula la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa, ayuda al aprendizaje pautado de acciones y aumenta la capacidad de independencia.
La Equitación Adaptada: Esta forma está dirigida a aquellas personas que practican la equitación como una opción lúdica o deportiva, pero que por su discapacidad precisan adaptaciones para acceder al caballo.
El Volteo Terapéutico: Esta disciplina ecuestre consiste en hacer ejercicios de gimnasia sobre el dorso del caballo que se monta solo con una manta y un cincho con asas diseñado para ello.
La Equinoterapia Social: Este formato de equinoterapia aprovecha la relación afectiva que se establece con el caballo, para ayudar a personas con problemas de adaptación social a superar sus conflictos y así integrarse de forma sistematizada en la sociedad.
La Equinoterapia como método de rehabilitación es especificada desde distintos parámetros de la medicina.
Desde la clínica médica se define a la Equinoterapia como un método terapéutico y educacional basado en la teoría de la neuroplasticidad, y la neurorestauración, que utiliza al caballo como agente curativo o de estimulación dentro de un abordaje multidisciplinario en las áreas de la salud, educación y equitación, con roles bien definidos, programas y propuestas elaboradas secuencialmente; buscando el desarrollo bio-psico-social de personas con discapacidad y/o con necesidades especiales.
Desde la Psicología se define a la Equinoterapia como una "Psicoterapia Integrativa” al integrar a equipos interdisciplinarios, familiares, voluntarios y al caballo como agentes de cambio.
Como hemos visto existen distintas formas de abordar terapias frente a la Discapacidad. Las hay tradicionales y otras alternativas, algunas más nuevas, otras en reciente desarrollo.
La Equinoterapia no es una terapia tradicional y aunque su existencia es reciente; ha demostrado ser muy eficaz para el tratamiento de diferentes tipos de Discapacidad.
Villa Gesell es un lugar que facilita este tipo de rehabilitación y sería beneficioso para nosotros tener en cuenta estas técnicas en la Escuela 501, quizás también en Arco Iris, en la escuela Hallen Seller o aún mejor desde el Área de la Discapacidad de la Municipalidad, como servicio terapéutico para las personas con capacidades diferentes.
La semana próxima vamos a seguir conociendo distintas terapias no tradicionales que ayudan a mejorar la calidad de vida de los discapacitados.
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
Porque si conocemos nuestros Derechos es posible que tengamos una mejor calidad de vida, les dejo estos artículos para compartir.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Rain Man

Continuando con nuestro ciclo sobre la Discapacidad en el cine, hoy comentaremos la película “Rain Man” (Hombre de la lluvia).
Charlie Rabbitt (Tom Cruise) es un joven despreocupado que se dedica a vivir libre de responsabilidades. Su padre lo echó de su casa cuando era un adolescente y desde entonces lleva una vida independiente.
Un día recibe la noticia de que su padre ha muerto y que le ha dejado algo de lo que debe ocuparse. Charlie acude para ver de qué se trata y se lleva la sorpresa de que tiene un hermano mayor llamado Raymond que es autista (Dustin Hoffman); algo que su padre le había ocultado y al que le ha dejado toda la herencia.
Charlie esperaba recibir esa considerable herencia tras la muerte de su padre, del que estaba distanciado. Sin embargo, alguien a quien Charlie no ha tenido en cuenta, su hermano mayor Raymond que está recluido en una clínica psiquiátrica, recibe la herencia de tres millones de dólares. Es entonces cuando Charlie intenta conseguir la herencia que su padre le ha denegado.
Raymond es un "autista" con capacidad mental limitada en algunos aspectos, pero con dotes de genio como una habilidad especial para ciertos temas relacionados con la memoria y los números.
Charlie, decidido a conseguir su mitad del dinero, retira a su hermano de la clínica donde está internado para quedarse con la custodia legal y con ella su parte de la herencia.
Uno de los primeros inconvenientes que tuvo Charlie fue una crisis de Ray provocada por el pánico que él tenía por volar, ya que según las estadísticas de accidentes aéreos que tenía Ray era uno de los medios de trasporte más peligrosos; así que tuvieron que compartir un largo viaje en auto cruzando los Estados Unidos, donde Charlie descubrirá ciertas capacidades de su hermano, logrando un acercamiento entre dos seres totalmente opuestos.
Ambos aprenden mucho sobre la vida. Los hermanos van superando la desconfianza mutua y forjan una profunda relación a medida que comparten dolorosos recuerdos, los problemas del presente y la posibilidad de tener un brillante futuro juntos. Durante esos días que comparten construyen una relación que va transitando desde interés por la herencia hacia el cariño, como debiera ser entre hermanos.
“Rain Man” fue ganadora de cuatro Oscar en el año 1988: mejor película, mejor director, mejor actor (Dustin Hoffman) y mejor guión original.
El elenco protagónico de este film de la Warner Bros Pictures lo componen Dustin Hoffman, Tom Cruise y Valeria Molino.
El film fue el primer papel serio de Tom Cruise y le permitió a Dustin Hoffman ganar su segundo Oscar como mejor actor (el primero fue en 1980 por Kramer vs. Kramer) y confirmarlo como uno de los más grandes intérpretes de Hollywood.
Esta película es un drama, pero por ratos nos saca una sonrisa e incluso una carcajada; aunque no sea el mejor tema para reírnos.
El argumento de este film me parece muy apropiado para aproximarnos a este tipo de Discapacidad y sus distintos efectos.
Un diez para la actuación de Dustin Hoffman, que hace un gran trabajo antes y durante la película, “aprendiendo” el autismo e interpretándolo en forma brillante.
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
miércoles, 21 de octubre de 2009
Forrest Gump

Hoy vamos a referirnos nuevamente a nuestro ciclo de la Discapacidad en el cine. En esta oportunidad, la recomendación es la película: “Forrest Gump”.
“La vida es como una caja de bombones, uno nunca sabe lo que le va a tocar”. Como la película misma, esta frase de Forrest Gump se convirtió en un clásico inspirador de millones de personas en todo el mundo.
Tom Hanks nos brinda una interpretación brillante en esta aclamada película del director Robert Zemeckis que alcanzó una taquilla histórica y emocionó tanto al público.
Empecemos por contar que “Forrest Gump” parte de una novela de Winston Groom y narra la vida de un hombre sencillo, teóricamente condenado al fracaso: la literatura y los filmes que endiosan a los héroes los pintan hermosos físicamente (Forrest, sin ser condenadamente feo, no pasa del promedio), fuertes y saludables (Forrest usaba soportes en las piernas), generalmente inteligentes (Forrest tenía un coeficiente intelectual bajo), económicamente sus familias tienen dinero (la mamá de Forrest Gump es su único sostén y a duras penas sobrevive).
A todas estas adversidades se sobrepone Forrest con una ingenua tenacidad, la terquedad de obedecer a pie juntillas los consejos maternos y de no aferrarse a lo material, un sentido común que muchos de nosotros con inteligencia promedio desearíamos poseer y una ternura a prueba de cualquier negativismo.
El film “Forrest Gump” recorre la historia pública norteamericana del último medio siglo. Durante cuatro décadas turbulentas, Forrest supera una serie de eventos que lo alejan de su discapacidad…
Esta obra cinematográfica cuenta la historia de un hombre simple a lo largo de su vida, conociendo figuras de relevancia histórica y siendo testigo de eventos de magnitud, pero siempre sin darse cuenta de lo que está pasando alrededor ni de su real significado.
Esta peculiar película, entre la comedia y el romanticismo, se ha convertido en todo un fenómeno sociológico en medio mundo. Y la verdad es que su descarado y humorístico idealismo tiene muchos atractivos.
Es muy acertado su planteamiento inicial: hacer en tono burlesco una travesía por la historia reciente de los Estados Unidos, a través de la vida de Forrest Gump, un hombre, como ya dijimos, con coeficiente intelectual por debajo de lo normal, pero con un aplastante sentido común. Un segundo acierto es la elección de Tom Hanks para caracterizar a ese personaje. Su matizada interpretación consigue identificar al público con ese ser inocente en un mundo corrupto, que cuenta a quien quiera oírlo cómo consiguió superar una infancia marcada por la ausencia de su padre y por graves deficiencias físicas, hasta convertirse en el inventor del rock and roll, en un brillante licenciado, en una estrella del fútbol americano y del ping-pong, en héroe de Vietnam, en el tercer hombre del Watergate y en una de las personas más ricas de Estados Unidos. Y, sobre todo, cómo logró preservar durante años un amor que nació en la infancia, afectado desde su inicio por el devenir de la vida de su amada Jenny.
El secreto de Forrest consiste en poner en práctica en cada momento los sabios consejos que le dio su madre cuando era un niño, que conforman como un catálogo de la simpleza como fundamento del éxito.
Robert Zemeckis, como director, da forma a todo este caótico mosaico de acontecimientos públicos y privados con una puesta en escena dinámica y llena de frescura narrativa, que va llevando al espectador del melodrama al grotesco, de la épica al realismo sucio, pasando por la comedia elegante, el cine bélico, la denuncia social y el los acontecimientos históricos.
Ayudan a dar el toque espectacular a este cóctel unos efectos especiales visuales y de sonido muy sofisticados, que permiten secuencias asombrosas, como ésas en que Tom Hanks aparece simultáneamente con Kennedy, Johnson o Nixon. A todo esto se añade el sabroso condimento de una banda sonora omnipresente, que incluye decenas de las mejores canciones de los últimos treinta años. Elvis Presley, Joan Baes, Creedence, The Doors, Simon and Garfunkel, entre otros, están presentes a lo largo del film.
El mensaje de la película es positivo: algo así como una inyección de inocencia, de solidaridad y de optimismo que sirve de vacuna contra la desorientación, el egoísmo y el cinismo... que han ido carcomiendo la sociedad moderna. Hasta la religiosidad desempeña su función en esta sugestiva antropología.
Es cierto que todo es un tanto superficial, sensiblero, folletinesco, poco sólido... Pero resulta válido, como exploración de hechos históricos, como sencilla reflexión sobre la evolución moral de una sociedad y como propuesta de alternativas.
La película fue rodada en el año 1994 en EEUU. El Director es Robert Zemeckis, el mismo de “Volver al Futuro”. Los protagonistas son Tom Hanks (Forrest Gump), Robin Wright (Jenny Curran), Gary Sinise (Teniente Dan), Mykelti Williamson (Bubba), Sally Field (Mama de Forrest Gump). El film recibió cinco Globos de Oro y seis Oscars en el año 1994.
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
miércoles, 14 de octubre de 2009
La ley de radiodifusión y la Discapacidad
Ésta es una sociedad mediática, y los medios de comunicación influyen poderosamente sobre la opinión y sobre el pensamiento de la gente. Y los que trabajan en los medios tienen la enorme responsabilidad de mostrar lo real, la verdad.
Una de las tareas de los medios de comunicación es poder hacer visible lo invisible. Regularmente a la sociedad en su conjunto le incomoda visualizar algunas situaciones como la pobreza, la inseguridad, las guerras, la discapacidad.
A veces estas problemáticas o escenarios entran en un proceso de invisibilidad. El colectivo se hace invisible por encontrarse aislados o sin posibilidades de acceder a los espacios comunes.
¿Acaso, alguno de nosotros, no ha escuchado alguna vez durante su infancia, que con muy buena intención, alguien decía: “¡No mires a ese señor! por las dudas que se sienta mal...” porque una persona iba en silla de ruedas o le faltaba un brazo o una pierna?
Así fue como nos fuimos acostumbrando a no ver; logramos de alguna manera ocultar a un sector de personas que está, que vive, que pelea diariamente por sus cosas, tienen hijos, tienen o necesitan trabajo.
Y la tarea de los medios es hacer perceptibles a estas personas, a estas realidades, a través de una imagen correcta y con una mirada respetuosa e inclusiva.
Esta mirada fue cambiando con el correr de los años y de la mano de la toma de conciencia y de políticas sociales acordes, los medios de comunicación se ocupan hoy del concepto de una sociedad para todos y de contribuir a cambiar la visión que tenemos de la Discapacidad.
En Villa Gesell, los medios de comunicación tienen un trato preferencial para con nosotros los discapacitados. La gente en general y los comunicadores en particular se abocan a tratar nuestras problemáticas con un espíritu que no se limita a obedecer la normativa; sino que se interna en nuestros problemas con sensibilidad social.
Es necesario que los medios de comunicación, creadores de imágenes y conformadores de identidades colectivas, contribuyan a que las personas con discapacidad puedan disfrutar de los derechos reconocidos en la Constitución Nacional.
Las estadísticas ponen de manifiesto las dificultades que encuentran las personas con discapacidad para poder acceder a la salud, a la educación, al empleo, al ocio y a la cultura a pesar de poseer una legislación avanzada y del esfuerzo de las organizaciones dedicadas a la temática para brindar información a la ciudadanía y promover la equiparación de oportunidades.
En los últimos años, los medios de comunicación han comenzado a incluir en mayor medida informaciones relacionadas con la discapacidad. Sin embargo, en muchas ocasiones, el enfoque del mensaje no contribuye a la eliminación de prejuicios arraigados.
Los medios de comunicación constituyen una herramienta clave a la hora de sensibilizar a la opinión pública y potenciar los efectos que las medidas legislativas deben tener en las diferentes esferas sociales.
Periodistas de reconocida trayectoria de nuestro país firmaron en Buenos Aires el 8 de Octubre de 2005 un documento de adhesión a la Declaración de Salamanca del año 2004, referido al periodismo y la discapacidad, que selló el modo en que los medios estaban dispuestos a tratar a través de la comunicación a las personas con capacidades diferentes y sus problemáticas.
Firman esta declaración: Alfredo Leuco, Norma Morando, Julia Bowland, Alejandra Noceda, Daniel Malnatti, Nelson Castro y Magdalena Ruiz Guiñazú y expresan lo siguiente:
“Nosotros, los periodistas abajo firmantes, expresamos en esta Declaración nuestra visión de la discapacidad y la voluntad de contribuir desde nuestros respectivos medios de comunicación a luchar contra los estereotipos que impiden a las personas con discapacidad participar e integrarse en nuestra sociedad como ciudadanos en igualdad de condiciones.”
Entre los propósitos enunciados por los periodistas firmantes se destacan los siguientes:
• Dejar a un lado el enfoque caritativo o victimista que tradicionalmente han ofrecido los medios de comunicación para centrarnos en la superación de los verdaderos problemas que afectan a las personas con discapacidad, como ciudadanos de pleno derecho (la atención sanitaria y la educación, las barreras arquitectónicas, el acceso al empleo, etc.).
• Dar voz a las personas con discapacidad, como ciudadanos independientes y protagonistas de sus propias vidas. Terminar con su “invisibilidad” es el primer paso que debemos dar para que puedan conquistar el espacio que les corresponde.
• Evitar el lenguaje discriminatorio y estigmatizante que pone el énfasis sobre la discapacidad por delante de la condición de persona. Es necesario tener un cuidado especial a la hora de elegir las palabras con las que vamos a definir a las personas con discapacidad ya que el lenguaje es la herramienta que condiciona la representación mental de cualquier realidad.
• La persona con discapacidad no debe ser vista sólo como un mero receptor de ayudas; es necesario ofrecer una imagen integral, normalizadora y activa, para no fomentar la marginalidad.
• Mostrar a las personas con discapacidad en situaciones cotidianas diversas, para subrayar sus capacidades y favorecer una visión inclusiva.
• Promover la accesibilidad en los mensajes (lenguaje de señas, lectura fácil, subtitulado, sistema braille, etc.)
La semana pasada se votó la nueva ley de radiodifusión y en toda su redacción a lo largo de 157 artículos la palabra Discapacidad aparece cinco veces. Yo mantengo la esperanza de que la cantidad no condicione a la calidad y espero con ansias la reglamentación pertinente.
El artículo 58 de la ley votada y promulgada por el Poder Ejecutivo Nacional dice: “Las emisiones de televisión abierta, la señal local de producción propia en los sistemas por suscripción y los programas informativos, educativos y culturales de producción nacional, deben incorporar medios de comunicación visual adicional en el que se utilice subtitulado oculto (closed caption), lenguaje de señas y video descripción, para la recepción por personas con discapacidad. La reglamentación determinará las condiciones progresivas de su implementación.”
Seguramente los responsables de la reglamentación de la ley se informarán sobre el tratamiento en otras latitudes de estos temas y tendrán a mano antecedentes tan importantes como la Declaración de Salamanca y la Declaración de periodistas argentinos reconocidos como Magdalena, Nelson Castro o Alfredo Leuco, entre otros. El camino hacia la integración de personas con discapacidad desde los medios de comunicación, ya está señalado desde hace tiempo. Sólo falta que la Autoridad de Aplicación reconozca sus deberes para que nuestros derechos se cumplan.
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
Una de las tareas de los medios de comunicación es poder hacer visible lo invisible. Regularmente a la sociedad en su conjunto le incomoda visualizar algunas situaciones como la pobreza, la inseguridad, las guerras, la discapacidad.
A veces estas problemáticas o escenarios entran en un proceso de invisibilidad. El colectivo se hace invisible por encontrarse aislados o sin posibilidades de acceder a los espacios comunes.
¿Acaso, alguno de nosotros, no ha escuchado alguna vez durante su infancia, que con muy buena intención, alguien decía: “¡No mires a ese señor! por las dudas que se sienta mal...” porque una persona iba en silla de ruedas o le faltaba un brazo o una pierna?
Así fue como nos fuimos acostumbrando a no ver; logramos de alguna manera ocultar a un sector de personas que está, que vive, que pelea diariamente por sus cosas, tienen hijos, tienen o necesitan trabajo.
Y la tarea de los medios es hacer perceptibles a estas personas, a estas realidades, a través de una imagen correcta y con una mirada respetuosa e inclusiva.
Esta mirada fue cambiando con el correr de los años y de la mano de la toma de conciencia y de políticas sociales acordes, los medios de comunicación se ocupan hoy del concepto de una sociedad para todos y de contribuir a cambiar la visión que tenemos de la Discapacidad.
En Villa Gesell, los medios de comunicación tienen un trato preferencial para con nosotros los discapacitados. La gente en general y los comunicadores en particular se abocan a tratar nuestras problemáticas con un espíritu que no se limita a obedecer la normativa; sino que se interna en nuestros problemas con sensibilidad social.
Es necesario que los medios de comunicación, creadores de imágenes y conformadores de identidades colectivas, contribuyan a que las personas con discapacidad puedan disfrutar de los derechos reconocidos en la Constitución Nacional.
Las estadísticas ponen de manifiesto las dificultades que encuentran las personas con discapacidad para poder acceder a la salud, a la educación, al empleo, al ocio y a la cultura a pesar de poseer una legislación avanzada y del esfuerzo de las organizaciones dedicadas a la temática para brindar información a la ciudadanía y promover la equiparación de oportunidades.
En los últimos años, los medios de comunicación han comenzado a incluir en mayor medida informaciones relacionadas con la discapacidad. Sin embargo, en muchas ocasiones, el enfoque del mensaje no contribuye a la eliminación de prejuicios arraigados.
Los medios de comunicación constituyen una herramienta clave a la hora de sensibilizar a la opinión pública y potenciar los efectos que las medidas legislativas deben tener en las diferentes esferas sociales.
Periodistas de reconocida trayectoria de nuestro país firmaron en Buenos Aires el 8 de Octubre de 2005 un documento de adhesión a la Declaración de Salamanca del año 2004, referido al periodismo y la discapacidad, que selló el modo en que los medios estaban dispuestos a tratar a través de la comunicación a las personas con capacidades diferentes y sus problemáticas.
Firman esta declaración: Alfredo Leuco, Norma Morando, Julia Bowland, Alejandra Noceda, Daniel Malnatti, Nelson Castro y Magdalena Ruiz Guiñazú y expresan lo siguiente:
“Nosotros, los periodistas abajo firmantes, expresamos en esta Declaración nuestra visión de la discapacidad y la voluntad de contribuir desde nuestros respectivos medios de comunicación a luchar contra los estereotipos que impiden a las personas con discapacidad participar e integrarse en nuestra sociedad como ciudadanos en igualdad de condiciones.”
Entre los propósitos enunciados por los periodistas firmantes se destacan los siguientes:
• Dejar a un lado el enfoque caritativo o victimista que tradicionalmente han ofrecido los medios de comunicación para centrarnos en la superación de los verdaderos problemas que afectan a las personas con discapacidad, como ciudadanos de pleno derecho (la atención sanitaria y la educación, las barreras arquitectónicas, el acceso al empleo, etc.).
• Dar voz a las personas con discapacidad, como ciudadanos independientes y protagonistas de sus propias vidas. Terminar con su “invisibilidad” es el primer paso que debemos dar para que puedan conquistar el espacio que les corresponde.
• Evitar el lenguaje discriminatorio y estigmatizante que pone el énfasis sobre la discapacidad por delante de la condición de persona. Es necesario tener un cuidado especial a la hora de elegir las palabras con las que vamos a definir a las personas con discapacidad ya que el lenguaje es la herramienta que condiciona la representación mental de cualquier realidad.
• La persona con discapacidad no debe ser vista sólo como un mero receptor de ayudas; es necesario ofrecer una imagen integral, normalizadora y activa, para no fomentar la marginalidad.
• Mostrar a las personas con discapacidad en situaciones cotidianas diversas, para subrayar sus capacidades y favorecer una visión inclusiva.
• Promover la accesibilidad en los mensajes (lenguaje de señas, lectura fácil, subtitulado, sistema braille, etc.)
La semana pasada se votó la nueva ley de radiodifusión y en toda su redacción a lo largo de 157 artículos la palabra Discapacidad aparece cinco veces. Yo mantengo la esperanza de que la cantidad no condicione a la calidad y espero con ansias la reglamentación pertinente.
El artículo 58 de la ley votada y promulgada por el Poder Ejecutivo Nacional dice: “Las emisiones de televisión abierta, la señal local de producción propia en los sistemas por suscripción y los programas informativos, educativos y culturales de producción nacional, deben incorporar medios de comunicación visual adicional en el que se utilice subtitulado oculto (closed caption), lenguaje de señas y video descripción, para la recepción por personas con discapacidad. La reglamentación determinará las condiciones progresivas de su implementación.”
Seguramente los responsables de la reglamentación de la ley se informarán sobre el tratamiento en otras latitudes de estos temas y tendrán a mano antecedentes tan importantes como la Declaración de Salamanca y la Declaración de periodistas argentinos reconocidos como Magdalena, Nelson Castro o Alfredo Leuco, entre otros. El camino hacia la integración de personas con discapacidad desde los medios de comunicación, ya está señalado desde hace tiempo. Sólo falta que la Autoridad de Aplicación reconozca sus deberes para que nuestros derechos se cumplan.
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
jueves, 17 de septiembre de 2009
La Discapacidad en la literatura
Las personas con discapacidad han sido un recurso como personajes literarios utilizadas desde siempre en la literatura.
El colectivo de las personas con deficiencia visual ha sido el más tratado, seguido de las personas con enfermedades mentales, y en menor medida las personas con deficiencia auditiva o las que sufren cualquier otro tipo de discapacidad.
Desde El Lazarillo de Tormes del siglo XVI, hasta otros libros más actuales del siglo XX, como puede ser el conocido Ensayo sobre la ceguera del Nóbel José Saramago, la literatura ha incorporado la discapacidad en sus letras.
En una buena parte de la producción literaria en la que se aborda una característica de la condición humana como es la discapacidad, suele encontrarse el mismo tipo de contradicciones que percibimos y sentimos cuando, de manera habitual o casual, nos relacionamos con aquellas personas cuyas diferencias se deben a las consecuencias socioculturales que se generan de un déficit sensorial, motriz, psíquico y/o mental.
Estas contradicciones son de orden ideológico y contribuyen, en cierta medida, a construir una identidad ambigua de la discapacidad, tanto desde el mundo real como desde el mundo ficticio de la literatura.
Las ideas dominantes que se han mantenido en nuestro entorno cultural, sobre las personas con discapacidad, han sido aquéllas en las que el déficit se ha enfatizado subrayando las carencias, lo que les "falta". Este modo de concebir la discapacidad conlleva un elenco de actitudes ambivalentes que van desde el rechazo y el aislamiento y, en el otro extremo, a la protección y provisión de unos medios especiales, siendo el punto común que comparten ambas actitudes la valoración negativa de las diferencias.
En la literatura, estas creencias y actitudes se encuentran dramatizadas en diferentes personajes y, debido a la mayor consistencia que adquieren mediante la palabra escrita u oral y la imagen, han llegado a crear verdaderos arquetipos formando parte del imaginario de nuestra sociedad. Así, nos encontramos con que las distintas discapacidades han sido representadas unas veces por personas que simbolizan la maldad, el horror, la fealdad o, contrariamente, la bondad, la nobleza y la belleza espiritual, provocando el rechazo y la burla, o bien, la sobreprotección y la piedad o un raro sentimentalismo.
Este modo de acercarnos a la discapacidad desde la literatura, refuerza los prejuicios que tenemos sobre las diferencias y entorpece el que podamos ampliar lo que acostumbramos a entender por normalidad.
Actualmente, en la literatura, la discapacidad está muy presente y a veces da la impresión de que la razón es porque "vende"; el cine es un ejemplo. Sin embargo su presencia es importante, si las historias en las que se narran cómo son y viven las personas sordas, ciegas, con parálisis cerebral, deficientes mentales, autistas, y otras disfunciones o enfermedades que conllevan una discapacidad, son contadas teniendo en cuenta cómo estas personas compensan las singularidades de su personalidad y el modo de estar en el mundo es considerado, no como una desviación de la "norma" sino como una manera diferente tan válida como aquélla perteneciente a la "norma".
Es esta concepción de la discapacidad la que puede tener el poder, que se le otorga a la literatura, de provocar cambios en nuestro imaginario. Pero desde esta perspectiva no hay tanta literatura que trate la discapacidad y es que, tal vez, el escritor debería salir de su mundo y documentarse sobre la discapacidad para que la dosis de ficción, de creatividad, de imaginación y de utopía que pone en su historia, no reproduzca los estereotipos que se tienen sobre la personas con discapacidad.
En España, en la ciudad de Madrid, la asociación El Gato de 5 Patas, dedicada al ocio de personas con discapacidad, publicó el libro “DisCuentos”, una antología de cuentos infantiles sobre discapacidad física e intelectual. Su lema es “Luchar, sensibilizar y colaborar para que las personas con discapacidad tengan más posibilidades de participación en la vida social de los municipios”.
“DisCuentos” es impulsado y coordinado por el periodista y escritor madrileño Rubén Serrano, con la colaboración del Ayuntamiento de Rivas y la Fundación Fundar. La antología incluye relatos de escritores españoles e hispanoamericanos.
Serrano es promotor de la campaña benéfica Literatura+Solidaridad, cuya finalidad es sensibilizar a la infancia sobre el papel en la sociedad de los niños y adultos con discapacidad.
Literatura+Solidaridad apoya a la asociación El Gato de 5 Patas en la financiación de sus proyectos de atención a personas con discapacidad.
En una entrevista para el diario español El Mundo, Rubén Serrano explica que esos relatos "han sido concebidos para que los más pequeños entiendan qué significa padecer una discapacidad y hacerles ver que un niño discapacitado es exactamente igual que ellos mismos, contribuyendo de este modo a lograr una mayor aceptación e integración".
Los niños con diversidad funcional aparecen en los cuentos no sólo como discapacitados, sino como protagonistas o personajes de una historia, donde se enamoran, descubren al impostor, viajan y encuentran la piedra filosofal… Todo ello independientemente de su condición de discapacitados.
Ésta es una interesante experiencia que nosotros, los geselinos, podríamos imitar. Imagino a los docentes junto a los chicos de nuestras escuelas escribiendo cuentos con personajes discapacitados mezclados con otros héroes en historias de aventuras, de amor, de amistad y de la vida misma.
¿Podremos alguna vez hacer los “DisCuentos" de Villa Gesell?...
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
El colectivo de las personas con deficiencia visual ha sido el más tratado, seguido de las personas con enfermedades mentales, y en menor medida las personas con deficiencia auditiva o las que sufren cualquier otro tipo de discapacidad.
Desde El Lazarillo de Tormes del siglo XVI, hasta otros libros más actuales del siglo XX, como puede ser el conocido Ensayo sobre la ceguera del Nóbel José Saramago, la literatura ha incorporado la discapacidad en sus letras.
En una buena parte de la producción literaria en la que se aborda una característica de la condición humana como es la discapacidad, suele encontrarse el mismo tipo de contradicciones que percibimos y sentimos cuando, de manera habitual o casual, nos relacionamos con aquellas personas cuyas diferencias se deben a las consecuencias socioculturales que se generan de un déficit sensorial, motriz, psíquico y/o mental.
Estas contradicciones son de orden ideológico y contribuyen, en cierta medida, a construir una identidad ambigua de la discapacidad, tanto desde el mundo real como desde el mundo ficticio de la literatura.
Las ideas dominantes que se han mantenido en nuestro entorno cultural, sobre las personas con discapacidad, han sido aquéllas en las que el déficit se ha enfatizado subrayando las carencias, lo que les "falta". Este modo de concebir la discapacidad conlleva un elenco de actitudes ambivalentes que van desde el rechazo y el aislamiento y, en el otro extremo, a la protección y provisión de unos medios especiales, siendo el punto común que comparten ambas actitudes la valoración negativa de las diferencias.
En la literatura, estas creencias y actitudes se encuentran dramatizadas en diferentes personajes y, debido a la mayor consistencia que adquieren mediante la palabra escrita u oral y la imagen, han llegado a crear verdaderos arquetipos formando parte del imaginario de nuestra sociedad. Así, nos encontramos con que las distintas discapacidades han sido representadas unas veces por personas que simbolizan la maldad, el horror, la fealdad o, contrariamente, la bondad, la nobleza y la belleza espiritual, provocando el rechazo y la burla, o bien, la sobreprotección y la piedad o un raro sentimentalismo.
Este modo de acercarnos a la discapacidad desde la literatura, refuerza los prejuicios que tenemos sobre las diferencias y entorpece el que podamos ampliar lo que acostumbramos a entender por normalidad.
Actualmente, en la literatura, la discapacidad está muy presente y a veces da la impresión de que la razón es porque "vende"; el cine es un ejemplo. Sin embargo su presencia es importante, si las historias en las que se narran cómo son y viven las personas sordas, ciegas, con parálisis cerebral, deficientes mentales, autistas, y otras disfunciones o enfermedades que conllevan una discapacidad, son contadas teniendo en cuenta cómo estas personas compensan las singularidades de su personalidad y el modo de estar en el mundo es considerado, no como una desviación de la "norma" sino como una manera diferente tan válida como aquélla perteneciente a la "norma".
Es esta concepción de la discapacidad la que puede tener el poder, que se le otorga a la literatura, de provocar cambios en nuestro imaginario. Pero desde esta perspectiva no hay tanta literatura que trate la discapacidad y es que, tal vez, el escritor debería salir de su mundo y documentarse sobre la discapacidad para que la dosis de ficción, de creatividad, de imaginación y de utopía que pone en su historia, no reproduzca los estereotipos que se tienen sobre la personas con discapacidad.
En España, en la ciudad de Madrid, la asociación El Gato de 5 Patas, dedicada al ocio de personas con discapacidad, publicó el libro “DisCuentos”, una antología de cuentos infantiles sobre discapacidad física e intelectual. Su lema es “Luchar, sensibilizar y colaborar para que las personas con discapacidad tengan más posibilidades de participación en la vida social de los municipios”.
“DisCuentos” es impulsado y coordinado por el periodista y escritor madrileño Rubén Serrano, con la colaboración del Ayuntamiento de Rivas y la Fundación Fundar. La antología incluye relatos de escritores españoles e hispanoamericanos.
Serrano es promotor de la campaña benéfica Literatura+Solidaridad, cuya finalidad es sensibilizar a la infancia sobre el papel en la sociedad de los niños y adultos con discapacidad.
Literatura+Solidaridad apoya a la asociación El Gato de 5 Patas en la financiación de sus proyectos de atención a personas con discapacidad.
En una entrevista para el diario español El Mundo, Rubén Serrano explica que esos relatos "han sido concebidos para que los más pequeños entiendan qué significa padecer una discapacidad y hacerles ver que un niño discapacitado es exactamente igual que ellos mismos, contribuyendo de este modo a lograr una mayor aceptación e integración".
Los niños con diversidad funcional aparecen en los cuentos no sólo como discapacitados, sino como protagonistas o personajes de una historia, donde se enamoran, descubren al impostor, viajan y encuentran la piedra filosofal… Todo ello independientemente de su condición de discapacitados.
Ésta es una interesante experiencia que nosotros, los geselinos, podríamos imitar. Imagino a los docentes junto a los chicos de nuestras escuelas escribiendo cuentos con personajes discapacitados mezclados con otros héroes en historias de aventuras, de amor, de amistad y de la vida misma.
¿Podremos alguna vez hacer los “DisCuentos" de Villa Gesell?...
Les dejo una vez más mi dirección de correo electrónico ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Mundo Alas
Hoy vamos a referirnos a una película argentina que nos demuestra que la inclusión y la integración de las personas discapacitadas son posibles de la mano del amor, de la comprensión y sobre todo de proyectos impregnados de sensibilidad social.
Una vez Mercedes Sosa dijo “Si no hubiera nacido, lo hubiéramos tenido que inventar”. Se refería a León Greco que además de ser un músico y cantante reconocido por todos; es también un ser humano de los que no abundan, que se dedica a ayudar a muchos de los que necesitan ser tenidos en cuenta.
La película que vamos a comentar se llama “Mundo Alas”. Ésta es una Road movie (literalmente una "película de carretera", en inglés), un género cinematográfico cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje.
Éste es un viaje iniciático de un grupo de jóvenes artistas que muestran su arte junto a la voz, el talento y la experiencia de León Gieco a lo largo de una gira por diferentes provincias argentinas.
Músicos, cantantes, bailarines y pintores, todos ellos con distintas discapacidades que se expresan y nos comunican su mirada del mundo: aquello que les preocupa, que los anima, que los inspira, en un show que combina música, danza y pintura. Un show donde se destacan el rock, el folclore y el tango junto a grandes éxitos de León Gieco.
A lo largo de la gira y de la película se van conociendo las historias de vida de cada protagonista y su evolución artística. Los show, los ensayos, las rutas y los hoteles son los escenarios de anécdotas y música que generaran nuevos sueños: lograr editar el disco de “Mundo Alas” y consagrar la gira con un gran show en el Luna Park.
Mientras todo esto acontece surgen historias de amor y de relaciones humanas que demuestran que la integración es posible.
“Mundo Alas” es un film único en su género que nos propone una maravillosa experiencia musical de la mano de la superación y del amor, que empieza por nombrar y reconocer a las personas discapacitadas por sus capacidades artísticas.
Con enorme calidez, tanto León Gieco como sus codirectores y guionistas, presentan a ese grupo de jóvenes que no se dejaron vencer por sus discapacidades y hallaron en la música y en el baile la posibilidad de dar una nueva opción a sus existencias.
Sobre la base de una impecable producción, “Mundo Alas" se inserta en la necesidad de cambiar todo tipo de discapacidades por las notas musicales, por los pinceles o por el baile, y así esta película abre las puertas a la alegría que sienten esos muchachos, impulsados por el fervor de León Gieco que ideó esta gira.
Trasladar a la pantalla estas historias fue un enorme acierto porque el Proyecto Alas no busca la piedad ni la compasión. Se trata de un grupo de 50 personas que superan a diario sus limitaciones y dan lo mejor que puede dar cada uno, que no es poco.
“Lo único que te pido” –le dice Pancho Chévez a Gieco–, es que no me trates como un discapacitado, tratáme como un músico”. “De eso se trata”, será la respuesta de León. Chévez nació sin brazos ni piernas. Es compositor, armoniquista y cantante, ha tocado con Los Piojos, Bersuit y Las Pelotas y va por su tercer disco.
Alejandro Davio es compositor, guitarra y cantante, nació con hidrocefalia congénita y fue sometido a 17 operaciones en el Hospital Garrahan. Cuando canta junto con Gieco están a la par.
Carina Spina perdió la vista en la adolescencia y oírla cantar es un regalo del cielo.
Si tienen ganas de ver desde adentro estas historias de vida, les cuento que el programa especial "Homenaje a los sueños. Mundo Alas y León Gieco en vivo" se emitirá a través de Canal 7, mañana jueves 10 de Septiembre a las 7 de la tarde y por el canal Encuentro el viernes 11, a las 11 de la noche.
Les dejo una vez más mi dirección de email ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
Una vez Mercedes Sosa dijo “Si no hubiera nacido, lo hubiéramos tenido que inventar”. Se refería a León Greco que además de ser un músico y cantante reconocido por todos; es también un ser humano de los que no abundan, que se dedica a ayudar a muchos de los que necesitan ser tenidos en cuenta.
La película que vamos a comentar se llama “Mundo Alas”. Ésta es una Road movie (literalmente una "película de carretera", en inglés), un género cinematográfico cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje.
Éste es un viaje iniciático de un grupo de jóvenes artistas que muestran su arte junto a la voz, el talento y la experiencia de León Gieco a lo largo de una gira por diferentes provincias argentinas.
Músicos, cantantes, bailarines y pintores, todos ellos con distintas discapacidades que se expresan y nos comunican su mirada del mundo: aquello que les preocupa, que los anima, que los inspira, en un show que combina música, danza y pintura. Un show donde se destacan el rock, el folclore y el tango junto a grandes éxitos de León Gieco.
A lo largo de la gira y de la película se van conociendo las historias de vida de cada protagonista y su evolución artística. Los show, los ensayos, las rutas y los hoteles son los escenarios de anécdotas y música que generaran nuevos sueños: lograr editar el disco de “Mundo Alas” y consagrar la gira con un gran show en el Luna Park.
Mientras todo esto acontece surgen historias de amor y de relaciones humanas que demuestran que la integración es posible.
“Mundo Alas” es un film único en su género que nos propone una maravillosa experiencia musical de la mano de la superación y del amor, que empieza por nombrar y reconocer a las personas discapacitadas por sus capacidades artísticas.
Con enorme calidez, tanto León Gieco como sus codirectores y guionistas, presentan a ese grupo de jóvenes que no se dejaron vencer por sus discapacidades y hallaron en la música y en el baile la posibilidad de dar una nueva opción a sus existencias.
Sobre la base de una impecable producción, “Mundo Alas" se inserta en la necesidad de cambiar todo tipo de discapacidades por las notas musicales, por los pinceles o por el baile, y así esta película abre las puertas a la alegría que sienten esos muchachos, impulsados por el fervor de León Gieco que ideó esta gira.
Trasladar a la pantalla estas historias fue un enorme acierto porque el Proyecto Alas no busca la piedad ni la compasión. Se trata de un grupo de 50 personas que superan a diario sus limitaciones y dan lo mejor que puede dar cada uno, que no es poco.
“Lo único que te pido” –le dice Pancho Chévez a Gieco–, es que no me trates como un discapacitado, tratáme como un músico”. “De eso se trata”, será la respuesta de León. Chévez nació sin brazos ni piernas. Es compositor, armoniquista y cantante, ha tocado con Los Piojos, Bersuit y Las Pelotas y va por su tercer disco.
Alejandro Davio es compositor, guitarra y cantante, nació con hidrocefalia congénita y fue sometido a 17 operaciones en el Hospital Garrahan. Cuando canta junto con Gieco están a la par.
Carina Spina perdió la vista en la adolescencia y oírla cantar es un regalo del cielo.
Si tienen ganas de ver desde adentro estas historias de vida, les cuento que el programa especial "Homenaje a los sueños. Mundo Alas y León Gieco en vivo" se emitirá a través de Canal 7, mañana jueves 10 de Septiembre a las 7 de la tarde y por el canal Encuentro el viernes 11, a las 11 de la noche.
Les dejo una vez más mi dirección de email ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Yo soy Sam - I am Sam

Siguiendo con nuestro ciclo La Discapacidad en el cine, hoy hablaremos de una película cuyo título es “Yo soy Sam”
Vamos a comentar este film porque lo considero importante, no tanto como elemento cinematográfico de calidad; sino por ser la película que mejor refleja, hasta el momento, el mundo «normalizado» de los discapacitados que trabajan, que se reúnen y que se divierten sin perder su identidad.
En ese sentido, creo que es un salto cualitativo a tener en cuenta por quienes trabajamos en estos temas.
La ficha técnica de “Yo son Sam” es la siguiente: la película fue rodada en EEUU en el año 2001. La dirección cinematográfica es de Jessie Nelson. El guión lo escribieron Kristine Johnson y Jessie Nelson. La música es de John Powell y el responsable de la fotografía es Elliot Davis.
Los intérpretes protagónicos son Sean Penn (como Sam Dawson), Michelle Pfeiffer (como Rita Harrison), Laura Dern (como Randy Carpenter) y Dakota Famming (como Lucy Diamond Dawson).
Ésta es la historia de Sam, un joven treintañero discapacitado mental con síndrome de Down y algo de autismo, que se convierte en padre casualmente. La madre de la niña, cuya relación con Sam se redujo sólo a una noche, abandona a la beba dejándola con su padre, cuyo cerebro es similar al de un chico de siete años.
Sam y su hija Lucy viven felices.
Sam trabaja en una cafetería y el tiempo que le deja libre su trabajo lo ocupa en educar a Lucy, tarea para la que cuenta con la ayuda de Annie, su vecina y amiga, que siempre tiene a su lado para darle muchos y buenos consejos. La vida transcurre con tranquilidad pero Lucy ya ha cumplido siete años y empieza a ser más lista que su padre.
A medida que la pequeña Lucy crece, su inteligencia se desarrolla y la de Sam es la misma. Cuando las maestras de la niña se dan cuenta de que no quiere aprender más para no saber "más" que su papá, llaman a una asistente social para que se delegue el cuidado de la pequeña a adultos responsables.
Las autoridades piensan que Sam puede frenar el crecimiento intelectual de Lucy y deciden que la niña estará mejor con unos padres adoptivos que la puedan educar en un ambiente tradicional.
Pero Sam no se rinde y busca la ayuda de un abogado. La escogida al azar será Rita Harrison (interpretada por Michelle Pfeiffer), una letrada de un prestigioso bufete con honorarios inalcanzables que decidirá ayudarlo en forma gratuita. Volcada totalmente a su trabajo, Rita ha triunfado en el terreno profesional pero su vida personal va a la deriva. Su matrimonio está en crisis y su hijo para el que no tiene tiempo, se siente solo.
Los dos, Sam y Rita, lucharán y se ayudarán mutuamente para recuperar a los que más aman.
Para el desarrollo de todo el proyecto fílmico el equipo contó con la colaboración de una organización ubicada en Los Ángeles dedicada a ayudar a adultos con discapacidades mentales, que además aportó dos de los actores que intervienen en el film.
Toda la película está enmarcada por una banda sonora construida a base de canciones de los Beatles, grupo al que constantemente hace referencia Sam para explicar las cosas.
Las guionistas y la misma directora visitaron varias organizaciones de discapacitados para reforzar el guión y encontraron que la gran mayoría dijeron que sus músicos favoritos eran los Beatles y con ellos relacionaban los acontecimientos de sus vidas. Lucy, la hija de Sam, se llama así por un tema del grupo de Liverpool. Y muchos de los mejores momentos visuales de la película tienen como fondo natural las fabulosas canciones del grupo interpretadas por artistas contemporáneos.
“Yo soy Sam” es la conmovedora historia de un padre disminuido mentalmente, empeñado en criar a su hija con la ayuda de un maravilloso grupo de amigos, enfrentándose con un juicio aparentemente perdido para luchar contra el sistema legal que le niega la posibilidad de ejercer la paternidad.
Sam y Rita se esfuerzan para convencer al sistema de que Sam merece recuperar a su hija y, en el proceso, establecen un vínculo que resulta un extraordinario testimonio del poder del amor incondicional.
“Yo soy Sam” es un poderoso y emotivo film acerca del amor, la paternidad y de los vínculos familiares.
Les dejo una vez más mi dirección de email ursula.klemens@gmail.com
Y recordemos siempre que los Derechos no son privilegios.
Hagamos uso de lo que tenemos y sigamos también trabajando juntos para alcanzar las victorias que nos faltan… Porque como dijo el poeta…“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”… y en él estamos todos.
Úrsula Klemens
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